El crème brûlée, cuyo nombre significa “crema quemada”, es uno de los postres más icónicos y refinados de la repostería francesa. Su origen se remonta al siglo XVII, cuando el chef François Massialot lo documentó en su recetario como una crema infusionada con vainilla, cocida al horno y finalizada con una capa de azúcar caramelizada. Desde entonces, se ha convertido en un clásico que conquista paladares por su textura sedosa y el contraste crujiente del caramelo.
Cada 27 de julio se celebra el Día Mundial del Crème Brûlée, una fecha que rinde homenaje a esta obra maestra de la pastelería europea que representa el equilibrio perfecto entre técnica, sabor y delicadeza.
Un clásico francés con un toque especial
En Hansel & Gretel, te invitamos a descubrir el auténtico sabor del crème brûlée con un toque local y artesanal. Nuestra versión respeta la receta tradicional, con una base suave y aromática de vainilla natural, cocida lentamente hasta lograr una textura aterciopelada, cubierta con una fina capa de azúcar caramelizada al momento.
Y para llevar esta experiencia al siguiente nivel, lo acompañamos con un delicioso helado de mora rústica y un mix de frutos rojos frescos como fresa, arándano y mora, que aportan acidez, frescura y color, creando un balance perfecto con la dulzura y cremosidad del postre.
El resultado es una experiencia elegante y llena de matices, en la que cada cucharada despierta los sentidos y deja un recuerdo memorable.
Este Día Mundial del Crème Brûlée, ven a Hansel & Gretel y déjate sorprender por un clásico francés reinterpretado con la excelencia que nos define.